NOTA DE OPINIÓN LECTURA: 3.06 MIN
EL VALOR DE I+D+i EN LAS PYMES
Su emprendimiento, ¿tiene un sector de I+D+i?.... Seguramente su respuesta será… ¿QUÉ COSA? Paso a explicarle: I+D+i es la sigla de Investigación + Desarrollo + innovación.
Los países desarrollados invierten mucho en esta área. Por ejemplo, según datos del año 1986 los EE.UU. destinaban el 2.84% de su PBI; le seguía Japón con el 2.74%, en tanto Alemania invertía el 2.87% y China nada.
Estos datos actualizados al 2026 indican que EE.UU. invierte el 3.65%; Japón el 3.40%; Alemania el 3.25% y se suma China con tremendo crecimiento al 2.65%.
He utilizado de ex profeso los datos oficiales del año 1986 para que tomemos verdadera dimensión de la ventaja que nos llevan en el mundo y contra quienes debemos competir o, intentar comerciar sin morir en el intento. Para ser más claro, comparemos la inversión actual de Argentina en este concepto: 0.25% de su PBI.
En el sector privado, el 84% de la industria nipona cuenta con una división específica en I+D+i; mientras que la tienen el 68% de las alemanas y alrededor del 50% de las estadounidenses dedican sus recursos a estas tres acciones tan importantes, (USA se especializa en Computación cuántica y Biotecnología), mientras China invierte un 72% domina la I+D en procesos para alcanzar la autosuficiencia tecnológica, (son líderes en llevar un prototipo a la producción masiva en tiempos récord). El sector privado nacional representa tan solo el 0.11%, particularmente en software e industria farmacéutica.
Según los estudiosos del tema, definen que la Investigación está vinculada con la ciencia; la Innovación con la tecnología y el Desarrollo van de la mano con la economía. Pero lo concreto es que lo que se invierte en Investigación permite Desarrollar. Y el Desarrollo se concreta con la Innovación, es decir, la obtención de rentabilidad de la inversión.
Ahora bien, usted ahora me preguntará ¿y que tiene que ver mi comercio o mi pequeña industria con estos conceptos? Mi respuesta es: MUCHO.
Cualquiera sea el rubro, uno está obligado en conocer las tendencias del mercado, (Investigación); luego, llevarlos a las máquinas de producción o al mostrador, (Desarrollo) y por último, con ambos resultados satisfacer las demandas con novedosos y diferenciales procesos competitivos, (Innovación).
No importa el tamaño de la empresa, siempre habrá disponible recursos financieros de programas específicos del gobierno o de grandes empresas para los procesos innovadores a los que podemos acceder con ayuda de algún desarrollador profesional.
En muchas ciudades, el mundo emprendedor cuenta con una Cámara empresaria, como mi querida CAPYMEF, que suscribe acuerdos con las Universidades o instituciones especializadas para que se encarguen de la tarea de la investigación, o bien, contratar los servicios de excelente profesionales. En cuanto al desarrollo e innovación compete a la exclusiva responsabilidad del emprendedor.
El mercado está evolucionando exponencialmente con ofertas de productos con cada vez mayor valor tecnológico agregado. Como dije en una nota anterior, debemos estar preparados para estos cambios, pero también formar a nuestros empleados y, muy especialmente, a los consumidores.
En el siglo pasado, particularmente en las décadas de los 40 y 50, entre los emprendedores estaba muy arraigado el concepto del “self –made- man”, “hombre que se hace a sí mismo” en español. Y era así, había muy poca experiencia en el desarrollo de los nuevos mercados que el mundo post guerra ofrecía. Por otra parte, los popes de la industria, el comercio y las finanzas se destacaban por su carácter egocéntrico y egoísta, nada dispuestos a transferir conocimientos.
Pero los tiempos que corren son distintos, como también lo es la demanda y el público consumidor, lo que nos obliga a estar permanentemente actualizados y, sobre todo, muy capacitados.
Hay mucha información disponible y son enormes la variables a tener en cuenta si uno desea posicionar su empresa y hacerla sostenible y sustentable. La dinámica de adecuación a los cambios de gustos, tendencias y necesidades son cada vez más veloces y más complejos.
Las empresas de vanguardia tiene implementado un servicio de CRM, (Customer Relationship Management, que en español se traduce como “gestión de la relación con el cliente”) y aunque las más pequeñas acuden a sistemas gratuitos como el HubSpot. Como sea, es de suma importancia contar con una de estas herramientas.
Implemente un área de I+D+i en su actividad y notará en corto tiempo el diferencial de su emprendimiento en relación a la competencia. Si no conoce como hacerlo, confíe e invierta en nuestros jóvenes profesionales que tienen muy claro el concepto. Notará el contraste entre “despachar” y “vender” y verá cuál es el beneficio final.
ANTONIO FABIAN HRYNIEWICZ
Intelicom2020@gmail.com / x.com: @fabianhry

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