TRISTE NOTA NOVELADA ANOCHECER DE UN DÍA AGITADO Amanece. Seis y quince de la mañana. Suena el despertador y a levantarse se ha dicho. Un frugal desayuno y a salir corriendo. Primero, llevar los chicos al colegio. Luego, a hacer bancos. Depositar descubiertos, girar a los proveedores, pagar la cuota del crédito. Me llama el gerente para decirme que aumenta la tasa de interés para descubiertos, se acortan los plazos y debo presentar un nuevo flujo de caja para actualizar mi capacidad crediticia. Mi contador, de vacaciones. Nueve y media de la mañana, termino recién con la actividad bancaria luego de soportar interminables colas para los infinitos trámites y voy al transporte a retirar los bultos que me enviaron los proveedores. Me llama al celular mi empleada para decirme que tengo a dos inspectores de la ARCA-DGI en el negocio. Raudamente y con el corazón en la boca, voy a atenderlos. Con un trato frío y sobrador como si yo fuese sospechoso de un grave delito, me comi...