DAVOS Y EL CAMBIO DE PARADIGMAS

Las actividades en la 56° Reunión Anual 2026 del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, cerraron con las siguientes conclusiones: El orden multilateral dio paso a alianzas regionales y bilaterales selectivas según cada tema de interés. El debate tecnológico priorizó la actualización de redes eléctricas y la seguridad energética para los centros de datos. Los objetivos abstractos se reemplazaron por la gestión de riesgos operativos ante interrupciones físicas en los cambios climáticos. Se consolidó la urgencia de cerrar la brecha de infraestructura hídrica global y, finalmente, la competitividad global ahora depende de la capacidad de adaptación local frente a tensiones globales.

Davos 2026 dejó en claro que nos olvidamos de las utopías globales para pisar tierra firme. Hoy la clave no es esperar a que todo el mundo se ponga de acuerdo, sino armar alianzas rápidas con los que sumen. El verdadero partido se juega en asegurar la energía para la tecnología que viene y en blindar los negocios contra los golpes del clima. En este escenario, gana el que sea lo suficientemente rápido para adaptarse y proteger sus recursos locales.

Ello me trajo a la memoria la reunión del 2018, con la que realmente me sentí muy conmovido por la disertación de Narendra Modi, Primer Ministro de la India, que creo, vale la pena considerar algunos conceptos.

La idea que más me impactó fue su advertencia sobre que  “Tenemos que aceptar el hecho de que la globalización se está desacelerando y está perdiendo su brillo” y que el mundo actual enfrenta “las tres amenazas más grandes para la civilización”.

Estos son: el cambio climático, el terrorismo y el movimiento antiglobalización, convirtiéndose en los desafíos más importantes para la civilización tal y como la conocemos. Reconoció que vivimos "en un mundo que está lleno de fracturas y divisiones y necesitamos construir un futuro compartido", dijo Modi.

Luego, se refirió a la primera amenaza global: el cambio climático. Y advirtió que "los glaciares están disminuyendo su tamaño, las capas de hielo se están derritiendo en el Ártico, muchas islas se están hundiendo, hay inundaciones, hay sequía... estamos viendo el impacto de las condiciones climáticas extremas" para agregar que “hemos pasado de un modelo de consumo basado en las necesidades, a un consumo basado en la codicia”, y se preguntó "¿Era esto el desarrollo o es nuestra caída?".

La segunda gran amenaza que enfrenta la humanidad es el terrorismo. "El terrorismo es peligroso, pero también es peligrosa la distinción artificial creada entre terroristas buenos y malos", expresó. "Los jóvenes educados y adinerados se están radicalizando. Espero que este foro debata soluciones a las fracturas creadas por el terrorismo y la violencia".

La mención a los jóvenes trajo a mi mente expresiones en tal sentido de Monseñor Jorge Casaretto de hace algunos años atrás. Fue durante la Semana Social de la Iglesia Católica celebrada en el año 2011, una reunión a la que asistí, refiriéndose a la pobreza de expectativas de los jóvenes. Un pensamiento premonitorio: el sistema empuja a los jóvenes a la informalidad por carencia de esperanzas claras de progreso.

Finalmente, Modi se refirió a la tercera amenaza mundial, la globalización. Dijo que "muchas sociedades y países están cada vez más enfocados en sí mismos, parece que estamos viviendo un retroceso de la globalización. El impacto negativo de este tipo de mentalidad no puede considerarse menos peligroso que el cambio climático o el terrorismo”. El concepto global está siendo cambiado por  "las fuerzas del proteccionismo que están levantando la cabeza contra la globalización. Su intención no es solo frenar la globalización, sino invertir su flujo natural".

El proteccionismo establece barreras infranqueables que castigan a los ciudadanos de los países en vías de desarrollo. Al respecto Modi propuso que "La solución no es el aislamiento. La solución está en comprender y aceptar el cambio”. Exquisita propuesta.

Narendra Modi, Primer Ministro desde el 2014, dirige una de las mayores economías y la de más rápido crecimiento del mundo. Con más de 1.400 millones de habitantes se constituye también en la mayor democracia mundial. De a poco, pero sostenidamente, la India está bajando las asimetrías sociales. La receta de Modi es, según sus dichos, "disminuyendo la burocracia y desplegando la alfombra roja para el comercio internacional y la inversión”.

De las reflexiones de este líder surge claramente que no se puede construir un futuro que no contemple al ciudadano como factor y destinatario principal. Tampoco hay futuro sin integración regional y mucho menos, si no pensamos en el asociativismo como la mejor herramienta para el desarrollo económico.

Un buen amigo mío,  el Dr. Christian Meniw,  exrepresentante  en la Argentina de la Cámara Indo Argentina de Comercio, me decía días pasados que "India le está mostrando al mundo que la integración de un comercio interciudad y un crecimiento sostenible es posible mientras haya fuerza mental en su sociedad."

Definió en pocas palabras lo que nos falta a los argentinos para despegar de esta prolongada crisis. La posibilidad de éxito está en nuestro interior y necesitamos fuerza de voluntad para lograrlo. Mirando lo que se hace en los países exitosos y adaptando recetas si no logramos ser creativos e innovadores.

El desarrollo tecnológico, el crecimiento industrial, el fortalecimiento comercial y productivo no solo se consigue con inversión. Es preciso tener en cuenta que hay que dedicar una buena porción del tiempo y recursos en investigación y desarrollo aplicado al rubro que sea además de la mejor formación posible del ciudadano.

El común denominador de ambas reuniones (2018 y 2026), es que el mundo cambia a pasos acelerados. Nuestra opción es, nos adaptamos o desaparecemos porque, con lamentos jamás se logró nada.

 

ANTONIO FABIAN HRYNIEWICZ

      intelicom2020@gmail.com

 

 

 

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